Cómo empezar un vermicompostador casero

Uno de los principios de la Permacultura es el de no generar desechos.

Es un buen principio, si todos lo siguiéramos la raza humana no se encontraría en la situación en la que se encuentra ahora: con una isla de plástico flotando por el Pacífico.

Reducir los desechos inorgánicos puede ser complicado. Con los orgánicos no tenemos ese problema: siempre los podemos compostar. Si los compostamos obtenemos compost, pero si criamos lombrices obtenemos vermicompost, lombrices y exudado. Ciclamos y maximizamos.

Vamos a ponernos a criar lombrices entonces.

Lombrices

Queremos lombrices productivas que nos provean de vermicompost, exudado y, como no, más lombrices. Pero, para ello, la primera pregunta que nos debemos hacer es: ¿Qué quieren las lombrices?

Cosas sencillas

A la hora de construir nuestro vermicompostador los aspectos a los que debemos prestar atención son: un buen drenaje, aireación y temperatura.

Temperatura

Dependiendo del clima, mantener a las lombrices en un cierto rango de temperatura puede ser la condicion más difícil de cumplir. A las lombrices les gusta vivir entre los 15ºC y los 25ºC, siendo su temperatura optima 23,5ºC.

Por encima de los 30ºC o por debajo de los 10ºC sufren estrés severo.

Para mantener este rango, en un lugar con inviernos muy fríos tendríamos que revestir toda la compostadora con aislante, rodearla de balas de paja o moverla dentro de un sótano o garaje. Los inviernos aquí son suaves, lo que nos permite usar casi cualquier contenedor, como por ejemplo bañeras antiguas. Simplemente, refugiamos las bañeras del viento. También enterramos un pequeño exceso de materia verde, que reacciona y calienta a las lombrices. En verano lidiamos con el calor excesivo moviéndolas a la sombra.

Humedad

Las lombrices, para obtener oxigeno, necesitan un grado de humedad alto, pero no pueden sobrevivir mucho tiempo en agua estancada. Así que drenar el exceso de agua es imperativo.Para ello usamos el desagüe de la bañera. Y, queremos que salga el agua, pero no las lombrices, por eso cubrimos el desagüe con un pedazo de tela mosquitera.

Regando la bañera

Bañeras terminadas

Aireación

Mejorando la aireación aumentamos los niveles de oxigeno. Lo normal es añadir en el fondo de la bañera una capa de paja suelta que permitirá la entrada de aire desde el desagüe. Las lombrices descompondrán esta capa de paja en, más o menos, un mes. Con esta tanda hemos probado con unos tubos agujereados que recorren las bañeras y hacen que el aire fluya hacia dentro.

El lecho

De todos los materiales que componen una cama de lombrices, el lecho es el más importante. Con lecho nos referimos a la zona donde viven las lombrices. Debería ser un material orgánico, esponjoso, y que retuviese el agua.

Tenemos distintas opciones para elegir, cada una con sus pros y sus contras:

  • Sphagnum
  • Papel de periódico
  • Compost de origen vegetal
  • Estiércol
  • Fibra de coco

Nosotros, como lecho de una nueva cama, utilizamos parte del lecho de una cama anterior.

Al tener cinco bañeras, cuando recolectamos, tres de ellas las vaciamos enteras, y dos sirven como pie de cría para empezar el ciclo de nuevo.

Hace ya un año, para la primera cama que hicimos, utilizamos estiércol de origen vegetal.

El alimento

Las lombrices se alimentan de desperdicios de cocina y del estiércol de las cabras. En ocasiones añadimos un poco de estiércol de oveja curado para potenciar los nutrientes.

Estiercol

Bañera con comida

Protección contra depredadores

Cubrimos las vermicompostadoras con tela mosquitera para que los pájaros, o las gallinas en nuestro caso, no las escarben. Y, en invierno, las tapamos con una tela negra.

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